Somos Ejido Asesores

La experiencia en aspectos estratégicos como operativos, ha convertido a EJIDO asesores en una consultora líder en el ámbito de la actividad turística.

Fundada en el año 2006, EJIDO cuenta con una destacada experiencia en la ejecución de proyectos que responden a las necesidades de productos, destinos, empresas y organizaciones; colaborando así con el fortalecimiento organizacional de la gestión pública y privada del sector turístico. EJIDO tiene como filosofía desempeñarse en las distintas áreas del conocimiento aportando valor a la actividad turística en su totalidad y ampliando de manera constante las aptitudes de los clientes, así como las propias. Se trata de un negocio basado en la inversión de tiempo y esfuerzo en el cultivo de relaciones personales duraderas, con los clientes, con los proveedores, entre los empleados y con los colaboradores.

¿Qué Pensamos?

EJIDO considera que las organizaciones inteligentes comparten una misma filosofía de gestión en todos sus niveles y mantienen una constante retroalimentación con su interior (propietarios y clientes internos) y con su exterior (mercados, clientes externos y proveedores). Todos los proyectos de EJIDO buscan contribuir a la mejora social, económica y ambiental de las comunidades donde se desarrollan.

 

EJIDO proviene del latín “exitus”, que significa salida, y se identifica con nuestro objetivo: ofrecer a estas organizaciones una salida a los problemas –y desafíos- que deben enfrentar para su desarrollo y fortalecimiento.

Antiguamente se llamaba ejido al campo de uso común que lindaba a los pueblos, un espacio destinado a tareas compartidas y/o vinculadas a toda la comunidad, entre otros: en tiempos de cosecha, la separación de los granos del cereal de la paja del trigo; también, la limpieza de minerales para la extracción de las partes valiosas; la preparación de materiales para construcciones y/o reparaciones comunales; el cultivo de flores y hortalizas para embellecimiento de los accesos a las localidades.
En América Latina, en el Río de la Plata el término ejido se utilizó para identificar la superficie de los municipios, de allí la expresión “ejido urbano” que, curiosamente, llevó a la palabra a una suerte de oposición con su significado original. En la actualidad, este último uso del término es el más difundido.